La colección Golub de microscopios

May 24, 2010 2 Comments by
El matrimonio Golub delante de su coleccion de microscopios

El matrimonio Golub delante de su coleccion de microscopios

Una de las páginas web con mejor información acerca de los microscopios históricos es la correspondiente a la Colección Golub (http://golubcollection.berkeley.edu/) ubicada dentro de la Universidad de Berkeley. Actualmente se distribuyen por sus vitrinas más de 100 microscopios de un altísimo valor histórico.  En 1995 el matrimonio  Golub donaron 32 aparatos al rectorado de dicha universidad, en 2003 añadieron 16 microscopios y en 2005 fueron 46 los aparatos donados.

La ficha de cada uno de estos magníficos microscopios es muy completa con unas fotografías muy bien ejecutadas acompañadas en muchos casos por investigaciones sobre sus ópticas esquemas de construcción y las imágenes que se pueden obtener a través de ellos en la actualidad. Ver el epígrafe de la web  “Analysis“. Muy recomendable.

He conseguido (y traducido) un artículo que de la Berkeley Science Review que nos habla de los orígenes de esta colección y de sus fundadores: El Dr. Orville J. y  Ellina Marx Golub.

“Figuras de acción, muñecas, monedas, sellos, tarjetas de béisbol – estos sonalgunos de los temas de los coleccionistas de hoy en día.. Pero si usted fuera Orville J. Golub su pasatiempo sería cualquier cosa menos habitual. Golub, un graduado del programa de doctorado de UC Berkeley en Bacteriología (curso de 1944), ha estado recogiendo microscopios e instrumentos científicos desde 1960. Siendo un testimonio de los siglos de trabajo científico que nos han precedido, estas reliquias son hoy a la vez fascinantes y estéticas.

Vitrinas de la coleccion Golub

Durante años, la colección Golub estuvo ubicada en su casa particular, visible sólo para aquellos que tuvieron el placer de visitarle a él ya su esposa en su casa de Los Angeles. Sin embargo, gracias a la generosidad de los Golubs, estudiantes de la Universidad de Berkeley, afiliados, y visitantes en general pueden ver una parte de la colección “Microscopios gloriosos” en este campus. La Colección Golub fue legada a la Junta de Regentes de la Universidad de California por el Dr. Golub y su esposa, Ellina Marx Golub (curso de 1939) y reposa ahora en el vestíbulo del Onderonk en el Edificio de Valley Life Sciences Building. En el último recuento, la colección contenía cuarenta y ocho microscopios procedentes de los siglos XVII al XX.

La aventura comienza
¿Cómo surge el interés por los microscopios? Como muchos de su clase, esta relación se inició como consecuencia de las circunstancias. Golub entró en la escuela de posgrado en el Departamento de Bacteriología de la Universidad de Berkeley en 1937, una época que reconoce que “parece prehistórica”. Quizás no sea sorprendente, ya que las enseñanzas que recibió Golub en bacteriología requerían del uso frecuente de los microscopios. Penetrar cada día en los mundos secretos de pequeñas bacterias, llegó a convertirse en una agradable rutina. Sin embargo, la rutina de Golub fue interrumpida de improviso cuando fue llamado para el servicio activo un año antes de que América entrara en la Segunda Guerra Mundial. Después de haber completado sus cursos de posgrado, pero sin la investigación necesaria para obtener su doctorado, fue asignado por casualidad a trabajar en Unidad de Investigación Marina de los EE.UU. en el quinto piso del Edificio del Valley Life Sciences Building, bajo la dirección de su consejero de postgrado, el Dr. Albert Krueger. Golub trabajó con la Unidad de Investigación de la Armada durante la guerra, logrando completar su tesis sobre el virus de la influenza, y doctorándose en el año 1944.

Después de la guerra, Golub aceptó un puesto en la División de Virus en Fort Detrick, Maryland, que era entonces la sede gubernativa de los trabajos sobre la guerra biológica con el Ejército, la Armada y los científicos civiles. Una vez allí, Golub se hizo amigo de otras tres personas que, tras un par de años de trabajo conjunto, estaban ansiosos por aplicar sus habilidades innovadoras sobre algo nuevo. Su deseo común de explorar ideas sin el riguroso marcaje del trabajo que venían realizando para el gobierno les llevó en 1948 a la creación de una empresa con sede en Los Angeles denominada Bio-Science Laboratories. No se trataba de un laboratorio típico de los años 1940, pero resultaba bastante innovador. Mientras que muchos laboratorios clínicos realizan los procedimientos estándar de laboratorio, Bio-Science Laboratories dio un paso más allá mediante la realización y publicación de sus investigaciones en numerosas ediciones científicas. El laboratorio llegó a ser líder en el campo clínico y fue reclamado por médicos y hospitales a nivel nacional e internacional para realizar procedimientos tales como estudios hormonales, toxicológicos asi como los análisis cromosómicos y diferentes ensayos inmunológicos y bacteriológicos.

Aunque la mayoría de estos procedimientos son comunes en el campo de la medicina hoy en día, Golub nos recuerda que “la vida de laboratorio era distinta en aquel entonces” y estos procedimientos comunes-ahora se requiere un laboratorio especializado, Bio-Science Laboratories había encontrado un nicho perfecto para sus investigaciones.

Continuando con su original modus operandi, la compañía comenzó a adquirir una colección de antiguos equipos de laboratorio para el disfrute estético de sus clientes y empleados. Esta colección incluía equipos de medición de sangre, diversos recipientes de vidrio, balanzas, libros especializados, y … microscopios. Como viajeros ávidos, Golub y su esposa ya estaban acostumbrados a adquirir reliquias de laboratorio en sus numerosos viajes a Europa. Por esta razón, la recopilación de instrumentos para la colección del Laboratorio llegó a ser una extensión más de sus tareas como responsable de la empresa. Sin embargo, como parte del equipo de laboratorio “,” la colección fue creciendo, pronto quedó claro que la pareja estaba mostrando su preferencia hacia los microscopios. Uno de los socios de Golub habiendo notado esta tendencia le sugirió que “tratara de conseguir una mayor variedad.” A medida que la colección del Laboratorio se iba terminando, Golub llegó a un cruce de caminos. O bien se tomaba un descanso en la frenética carrera por localizar y conseguir nuevos aparatos, o … continuaba en la misma buscando reliquias y rarezas científicas. No soy nadie para negarle a alguien tan entregado a sus pasiones, la elección era simple : Ël. “Se había apasionado ciegamente de este mundo con el transcurso de los años”, y decidió continuar su afición por el coleccionismo con todas sus fuerzas.

Vitrinas de la coleccion Golub

Vitrinas de la coleccion Golub

Coleccionar microscopios en la década de 1960, antes del advenimiento de eBay o Google, requiere más algo más que sólo unos pocos clics en Internet. Afortunadamente, en muchas de sus vacaciones en el extranjero los Golubs había establecido las conexiones necesarias para adquirir especímenes raros de gran interés científico e histórico. Alain Brieux, un comerciante de antigüedades científicas de París tomó un papel decisivo en esta búsqueda y adquisición de microscopios ». Los Golubs realizaban compras para su colección personal utilizando también otras vías y fuentes, así como a través de Sotheby’s y otras casas de subastas tanto en los Estados Unidos como en Europa.

A finales de 1960 los Golubs había acumulado un importante número de microscopios. Por suerte, la familia tenía una casa en Los Ángeles cerca de la Universidad de California, y era el momento oportuno para crear un espacio dedicado para sus preciados microscopios. Contrataron a un arquitecto para que realizara el rediseño de dos salas, una de las cuales Golub había estado utilizando como cuarto oscuro para revelar sus propias fotografías.

Con cinco hijos, Golub reconoció que él “no podía hacer ambas cosas – revelar fotografías y disponer de una habitación para una extensa colección de microscopios.”. Al final, el cuarto oscuro fue sacrificado por lo que podría describirse mejor como una “guarida museo”. Las dos salas fueron concebidas como depencias propias de un museo con paredes forradas de madera y con estantes de vidrio que contenían la creciente colección de instrumentos, iluminados por un lado por la luz natural y por arriba por una claraboya. Complementando las vitrinas la habitación incluye unas cómodas butacas asi como una gran variedad de libros sobre óptica y microscopía apilados en las estanterías de una biblioteca antigua. Disponiendo ya de un habitáculo digno para sus microscopios continuó incluso después de jubilarse de la empresa en el año 1980 con su afición. En 1995, a través de negociaciones con el entonces rector Ira Michael Heyman, Golub dispuso a donar parte de la colección a la Universidad de Berkeley, esta se encuentra en unas dependencias especiales en Valley Life Sciences Building. Aquí es donde actualmente la colección se mantiene y continúa creciendo. Desde su creación, Golub ha continuado añadiendo nuevos instrumentos a la colección de microscopios y esta planificando futuras donaciones.

El comisario de la colección
Desde su llegada al campus de Berkeley, la importante colección de microscopios Golub ha pasado por varios restauradores – pero ninguno tan dispuesto y con tanto talento como su cuidador actual, Steve Ruzin.

Ruzin tiene a su favor la devoción por los gadgets y la maquinaria y una antigua fascinación con el mundo de los microscopios. Una foto suya con doce años de edad y su primer microscopio nos vaticina ya su futuro como científico e innovador en el mundo de la microscopía.

La vocación de F Ruzin hacia el mundo de los los microscopios ha encontrado en el campus de la UC Berkeley una alianza perfecta. No sólo sirve como restaurador y mantenedor de la Colección Golub, sino que es también director del Fondo de imágenes de la Facultad de Biología que, funciona como un laboratorio de investigación y de formación en todos los aspectos que rodean la diversidad biológica, la microscopía óptica moderna y el tratamiento de imagen por ordenador y su análisis. En ambos escenarios, Ruzin ha destacado por su atención y su detallismo. Como conservador, Ruzin desmonta, limpia, vuelve a montar y fotografía cada uno de los microscopio.

Los microscopios le sorprenden continuamente y le encanta “ser capaz de mantener y estudiar los instrumentos que fueron utilizados por algunos insignes científicos de largo de la historia”. Cada mes selecciona un microscopio para destacarlo como el microscopio del Mes (MOM) este aparato es destacado en la página web de la Fundación (microscopy.berkeley.edu ), Ruzin a veces imagina “lo que el dueño original debe haber pensado y sentido cuando se utilizó el instrumento con el fin de examinar las muestras de las que nada se sabía. ”

Experiencia práctica
Como si su sola presencia no fuera suficiente, estas importantes reliquias de nuestro pasado científico han encontrado un lugar en las propias clases gracias al ingenio de Steve Ruzin y el profesor bioingeniería Daniel Fletcher. “Llevar los ámbitos de los orígenes de la microscopía óptica durante el curso ofrece a los estudiantes una oportunidad única y maravillosa para solicitar libros de texto y acceder a lecciones prácticas en el aula con un análisis real de los históricos aparatos”. Fletcher continúa describiendo este proyecto para el curso. “Los estudiantes trabajan en grupos para analizar detenidamente las funcionalidades de su selección de la Colección Golub”. Igual que sucede con los álbumes de fotos hechas por los orgullosos padres, los estudiantes incluyen en sus proyectos fotos de sus microscopios, descripciones de su potencial de ampliación, así como fotografías de las imágenes producidas por sus microscopios.

Diagramas de rayos, longitudes focales ,estimaciones y cálculos de aumento que elaboran los alumnos son una bonita palestra que nos da muestras de la educación en su mejor momento. Gracias a Golub, Ruzin, y Fletcher, la recogida de los microscopios seguirá desempeñando un papel muy importante en la ciencia del siglo veintiuno. Y mientras nunca los investigadores de épocas pasadas podrían haber imaginado el trabajo que se llevaría a cabo en los siglos venideros, seguramente les encantaría saber que sus microscopios no están acumulando polvo, sino que estos instrumentos siguen participando activamente en un legado científico al que dan forma las mentes de los futuros innovadores”.

El autor Angie Morey es un estudiante graduado en psicología del departamento del programa cognitivo, el cerebro y la conducta.

Gracias a Berkeley Science Review

Microscopios

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2 Responses to “La colección Golub de microscopios”

  1. georges bruguiere says:

    Estimado coleccionista, me encanta su web, pero no soy capaz de encontrar tu nombre, por eso me dirijo a ti como “coleccionista”, yo me dedico a las antigüedades científicas desde hace 30 años, me dedico a ello profesionalmente aunque soy coleccionista tambien.
    Estaré encantado de poder intercambiar conocimientos o lo que necesite con usted.Atentamente,
    Georges Bruguiere

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